Esta es la primera vez que publico poemas que no me pertenecen, no importa, es mi bitácora, por lo tanto quiero darme el gusto de compartir con mis amigos los poemas de este ángel hermoso y terrible. Hace cuatro meses cuando abrí la bandeja de entrada de mi correo y leí sus versos, intuí algo que me arrojó a leerla y releerla hasta el punto de involucrarme tanto en su registro escritural que yo mismo terminé escribiéndole. Ahora, precisamente en abril, y más precisamente el 23 de abril (grande Juan Gonzalo) cuando ella celebra otro año más venciéndole a la muerte, ya no le huyo a este temblor, a este estremecimiento que como un imperativo me hace colgar estos poemas. Lali García, esta página es tuya. Mi poesía, también.
.
.
de HIPERESTESIA
.
.
En su camino las impurezas
Se adhieren a los fluidos
Un trazo sucio
Mancha la hoja
La vuelve torpe
La llena de vergüenza.
.
.
.
Nada es más YO que esto
Y nada de esto es repetible
Que al menos quede claro
Que va sin ropa
Con la disposición humilde
Pero digna
De saberse honesto
Puro e incorruptible.
Y nada de esto es repetible
Que al menos quede claro
Que va sin ropa
Con la disposición humilde
Pero digna
De saberse honesto
Puro e incorruptible.
.
.
.
No lo creo
Debo equivocarme con elocuencia
Caer dibujada
Mientras me como el grito
Y aprieto la mandíbula.
Debo caminar
Sin apoyar los pies
Y equilibrarme
Sobre los bordes de las letras.
Debo oler a rosas
Mientras sudo por dentro
Mojo el sostén
Y mancho la ropa.
.
.
.
h.a.
Saca las tijeras
Corta otro miembro
He puesto en tus manos
Mi cuerpo
Soy arcilla bajo tus filos
No voy en contra
No resisto
Cierro los ojos y me tiendo
Me someto a tu juicio
Amordazo mis palabras
Me ato el corazón
A la espalda
Postergo sus latidos
Me avergüenzo de sus lágrimas
Le digo que espere
Y vuelvo
Al rito de las dagas.
.
.
.
Esta certeza incisiva
Como grietas reincidentes
Como golpes reincidentes
Como la reiteración
De la reiteración del silencio
Me han convertido en una sombra
Que ha resucitado sus miedos
Que vulnerable se ha deshecho
De sus pieles
Y ha quedado vulnerable
Frente a tus cortes
Sin armas
Frente a tus cortes
Cercenada.
.
.
.
Este es el último intento
Acá dejo mis manos
Mis ojos
Mis piernas
Mi pecho
A manera de homenaje
Me entrego.
.
.
.
.
.
No lo creo
Debo equivocarme con elocuencia
Caer dibujada
Mientras me como el grito
Y aprieto la mandíbula.
Debo caminar
Sin apoyar los pies
Y equilibrarme
Sobre los bordes de las letras.
Debo oler a rosas
Mientras sudo por dentro
Mojo el sostén
Y mancho la ropa.
.
.
.
h.a.
Saca las tijeras
Corta otro miembro
He puesto en tus manos
Mi cuerpo
Soy arcilla bajo tus filos
No voy en contra
No resisto
Cierro los ojos y me tiendo
Me someto a tu juicio
Amordazo mis palabras
Me ato el corazón
A la espalda
Postergo sus latidos
Me avergüenzo de sus lágrimas
Le digo que espere
Y vuelvo
Al rito de las dagas.
.
.
.
Esta certeza incisiva
Como grietas reincidentes
Como golpes reincidentes
Como la reiteración
De la reiteración del silencio
Me han convertido en una sombra
Que ha resucitado sus miedos
Que vulnerable se ha deshecho
De sus pieles
Y ha quedado vulnerable
Frente a tus cortes
Sin armas
Frente a tus cortes
Cercenada.
.
.
.
Este es el último intento
Acá dejo mis manos
Mis ojos
Mis piernas
Mi pecho
A manera de homenaje
Me entrego.
.
.
.
Foto: Lali García, por Camila Ugarte García.

0 comments:
Post a Comment